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Versisognanti

Terraza que respira

Bajo la vieja terraza, el planeta respira en pequeños latidos.
El eco se desliza entre grietas de ladrillo y se detiene en las contraventanas.
Cada aliento es mar frío que acaricia los alféizares apagados.
El tiempo cuenta sus estaciones en el aliento de la piedra.
Y cuando la noche extiende los brazos, el mundo suspira despacio.
Una ventana suspira, entra sal, sale la luna entre los tubos.
Las luces lejanas se disuelven en polen de aire.
Permanecemos escuchando el corazón del planeta que palpita entre los ladrillos.

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