El silencio reposa en el cielo alto sin voz, siembra una pequeña llama en las venas de la lluvia corre una luz resplandeciente Las gotas se rompen en llamas frías y la lluvia es un río de cobre que fluye por las venas, ardiente y quieto Y cuando calla cada aliento, el fuego permanece en el susurro de la lluvia, silencioso y vivo una promesa que arde lento, e invita al alba