Semilla de luna
En el cemento de la ciudad duerme una semilla lunar,
escondida en una grieta entre polvo y neón.
saborea silencios, respira frío y espera,
la primera palabra que hará que resplandezca.
Cuando alguien escucha, realmente despierta
raíz plateada cava el asfalto, lenta pero segura.
la calle contiene el aliento, el ruido se apaga,
y la voz que escucha se vuelve agua para crecer.
Las grietas abren vidrieras de luna en las escaleras,
un brote plateado asoma entre los portones.
quien escucha es la luz, la ciudad se vuelve tierra
cada susurro alimenta raíces y ritmos subterráneos.
La semilla crece; entre los palacios se alza una hoja,
las aceras se vuelven césped, las torres se inclinan.
el cemento cede ante un jardín de historias compartidas,
y la noche canta que quien escucha hace brotar el mundo.