En la palma de un bolsillo de niebla la semilla de estrellas respira suave escucha la noche que no tiene voz Germinando, confesiones invisibles se hilan entre los dedos como filamentos palabras que no osas decir se vuelven luz El bolsillo se hace un cielo menor cada confesión es una estrella que tiembla una sombra que brilla sin ruido Cuando la mano se abre, la niebla se rompe queda una pequeña constelación en la palma y la semilla crece, contando lo que has callado