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Versisognanti

Puentes de silencio

El silencio se alarga, sutil como un hilo,
entre una estrella caída y la ventana del hotel desierto,
no canta, sino que abre un contacto.
El cristal recibe un rastro de luz, fría y tierna,
la estrella queda quieta en la negrura, por un instante,
y el puente invisible se extiende entre ellos.
La habitación es mar de silencios, puertas cerradas, luces apagadas,
la ventana respira cual vela de arrepentimiento,
y el puente retiene la palabra que no llega.
Al alba el peso de la luz se deposita en el cristal,
el silencio es un puente que guarda lo que fue,
y el hotel desierto aprende el primer aliento de la luz.

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