Pasos Perdidos
La lengua se enciende en los pasos que no vuelven,
habla en suspiros de tacón y suelas que buscan voz,
un alfabeto de vibraciones entre aceras de neón,
cada huella es palabra que escapa el aliento del tiempo.
En el frío reflejo de los escaparates, borda significados entre grietas y charcos,
la lluvia estratifica sílabas sobre el asfalto vivo,
donde cada gota es punto y coma de una noche,
y el neón transforma la angustia en una frase que queda.
Cada paso es letra que busca un hogar,
los tacones escriben destinos sobre el asfalto pulido,
el neón disuelve vocales, deja solo consonantes frías,
así la calle cuenta historias sin voz.
Cuando el semáforo calla, queda el vocabulario secreto,
lengua de pasos perdidos que nunca se apaga,
entre los bordillos sigue tejiendo un canto en claro-oscuro,
hasta que mañana la ciudad encuentre nuevas palabras.