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Versisognanti

Nombres sobre el agua

La lengua del agua susurra en los ladrillos,
gotea letras que no tienen hogar.
Cada aguacero trae un nombre fuera del coro,
y la pared se vuelve página, húmeda memoria.
El caliza dibuja alfabetos de sal,
nombres que antaño corrieron por las calles.
La lluvia los conoce, los devuelve en breve,
luego los apaga, como aliento en la pared.
Nombres olvidados se prenden por un instante,
una vela de lluvia los trae a la vida.
La lengua líquida los compone en imágenes,
y el cemento los acoge, temblando de luz.
Cuando el agua se retira, queda el eco
de nombres que no tienen voz, sino memoria.
La ciudad respira al ritmo del agua anotadora,
y los muros aún custodian los rostros olvidados.

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