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Versisognanti

Memoria fúngica

En el atrio cerrado, la memoria germina en filamentos de esporas.
Cada grieta es un sombrero de pensamiento que se expande con el brillo del moho.
Bajo la lluvia que se filtra del techo, recuerdos brotan como pequeños hongos luminosos.
La casa calla, mas las huellas se insinúan en las paredes, húmedas.
Las habitaciones se vuelven bosque; estantes crecen en hilera, tallos temblorosos.
Voces borrosas emergen entre moho y grifos que cantan apenas.
Cuando el silencio se calma, los recuerdos se envuelven en tejidos de escarcha.
Y la hiedra de las palabras aprieta las grietas, dejando olor a casa que no muere.

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