Luna sin sueños
El suspiro oculto, incierto y apagado,
entre los pliegues de un cielo sin nombre,
una luz se desvanece, quedando viento mudo,
pensamientos de estrellas que la noche no consume.
Sin sueños, la luna sabe y calla,
como un corazón que insiste en no hablar,
en la ausencia de deseos se pierde y se deshace,
y el silencio queda, sin abrazar.
En su ojo vacío, refleja el nada,
un mar de nieblas sin orilla ni retorno,
oscura compañera de noches solitarias y frías,
guardiana de un secreto que nadie oyó jamás.
Sin embargo, en ese silencio, tal vez hay vida,
un susurro que espera nacer y volar,
una luna sin sueños aún puede temblar,
y en su susurro, el mundo empieza a respirar.