Ecos de Estrellas Olvidadas
En la sombra cálida de órbitas perdidas,
el susurro se confunde con el viento antiguo,
recuerda en silencio una época ya desvanecida,
donde las estrellas caídas bailaban sin tiempo.
Un latido, débil eco de criaturas inconscientes,
se fragmenta entre los vacíos de un cielo olvidado,
ni más ni menos, el último latido de un sueño,
que se disuelve entre los pliegues del nada.
Y así, en el silencio, queda un eco frío,
recuerdo de una ola que alguna vez llevó luz,
ahora pintada en el recuerdo de órbitas vacías,
un susurro de estrellas que nunca dejaron de caer.