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Versisognanti

Latido del eco

En los raíles apagados late un aliento de acero,
un corazón invisible palpita entre sombras frías;
cada vagón recuerda nombres que no se dicen,
y el eco extiende dedos sobre los rincones de la estación.
Entre grietas y clavos, secretos laten al ritmo del metal.
Una hora olvidada fluye en las venas de la estación.
El eco custodia promesas no dichas, nombres perdidos entre los minutos.
Y el latido persiste hasta que la estación sueña de nuevo.

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