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Versisognanti

La sabiduría de la contraseña olvidada

Escondida tras asteriscos en fila,
duerme la clave, un código que vela
el acceso a otros sí, una villa antigua
de bits y sueños que la mente cela.
No es rencor, ni juego sutil,
sino filtro oblicuo, fuego negro
que la memoria, cansada, no desvela.

Es maestra muda, escudo sin voz,
que frena el impulso, el clic apresurado.
Enseña el límite, la vía menos atroz
del reinicio sereno, del paso pausado.
No es obstáculo ciego, sino dique sutil
a un río de datos, a falso estilo
de vida en red, cada vez más peligroso.

Un silencio digital impone,
una tregua al estruendo de la pantalla.
Obliga a dudar, a humilde reflexión,
a refundar pacto, un nuevo esquema.
Quizá su don es desvelar lo falso,
la necesidad urgente, el ser empujado
a navegar siempre, en su dilema fijo.

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