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Versisognanti

La Concha de un Suspiro

Un soplo leve, peso de alma muda,
se desprende de labios, velo de vapor.
Mas no se pierde, no es aire absorbido,
deja un contorno, frágil envoltorio y pesar.

Es la concha vacía de un instante de pena,
o tal vez alegría muy aguda para durar.
Se posa suavemente, en un alféizar o cadena,
reliquia transparente que nadie sabe notar.

Y allí mora, una sombra sin huella,
un eco sin sonido, un tenue confín.
Guardiana muda de palabras que la frente
no ha osado decir, más allá del fin.

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