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Versisognanti

La Ambición de la Puntada

No es frontera, ni sendero mudo,
la puntada no se limita a dividir.
Es fervor de hilo, susurro decidido
que dos mundos distintos sabe unir.
De las tijeras astutas el corte desafió,
y el borde deshilachado, rebelde y crudo,
con promesa tenaz lo ciñó,
uniendo telas, mudo y sólido escudo.

Tiene el escalofrío audaz de quien sabe su lugar,
la voluntad de tejer lo que estaba roto.
Bajo la aguja que danza sin reposo,
inventa un diseño, un vínculo interroto.
No busca aplausos, ni grito de gloria,
sino la plenitud de una existencia nueva,
donde el todo es más grande que la historia
de dos fragmentos que la vida prueba.

Y queda, guardiana vigilante, mudo confín,
testigo fiel de formas inesperadas.
Une el interior al exterior sin fin,
creando ropajes, velas, puntadas infinitas.
Su fuerza es un canto bajo, invisible,
mas sin ella el mundo se deshilacha,
un pacto cosido, un destino conectado,
la verdadera poesía que une y abraza.

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