El Voto No Expresado del Resorte
En la espiral tensa, un futuro está envuelto,
espera metálica, susurro de impulso.
Ninguna fuerza externa lo ha desatado jamás,
ninguna mano el promesa ha ceñido.
Es un punto fijo, inmóvil, compacto,
un nervio de acero que nunca ha vibrado.
Duermen los saltos, los retornos rápidos,
la energía comprimida en nudo de acero.
Sin chasquido, sin gestos intrépidos,
permanece guardián de un silencioso trabajo.
Su función, oculta en su ser,
un eco de lo que podría suceder.
No es un lamento su estado de arte,
sino una interrogación al movimiento que no fue.
Una pregunta muda, en cada parte suya,
al acto prometido que nunca llegó más.
Y allí persiste, intacta, sola y pura,
su virtud latente, eterna conjura.