El Susurro Eterno
En el vacío que no tiene nombre ni crecimiento,
un reloj silencioso golpea el nada,
susurros caen como estrellas en danza,
entre sombras de olvido, sin tiempo, sin luna.
Las manecillas rozan el vacío sin dejar rastro,
mientras el cielo se disuelve en suspiros de silencio,
su susurro revela el secreto de la nada,
una melodía de sombra que el corazón no se atreve a oír.
Entre las estrellas que tiemblan en un abrazo de nada,
el tiempo se pierde en un vórtice de sueños olvidados,
cada latido es eco de un pasado sin retorno,
una danza de silencio, suspendida entre sueño y adiós.
Y el reloj calla, en su eterno susurro,
mientras la sombra se disuelve en el vacío que no espera,
y el corazón se pierde en el infinito sin tiempo,
donde todo ha pasado, y nada jamás comienza.