Ir al contenido
Versisognanti

El Suspiro del Crepúsculo

Cuando el sol se tiñe de malva y adiós,
y la sombra larga acaricia el confín,
un suspiro se deshace, leve deseo,
en el aire que es más tenue y sin fin.
No es azul profundo, ni rojo de ardor,
sino violeta pálido, casi transparente,
el color de alma sin ningún clamor,
que se esfuma en la noche, dulce y ausente.

Más poemas