En el silencio de polvo y óxido, un susurro se vuelve viento, trae sueños sin fin escondidos entre las paredes. Cristal empañado, luces apagadas, mas en sus recovecos se esconde un deseo aquello que desafía el tiempo, más allá del confín. Cada grieta es promesa de vuelo libre, el garaje, olvidado, sueña su horizonte, tejiendo realidad a un sueño sin fin.