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Versisognanti

El Silencioso Balance de un Día

Una hoja ligera, caída y olvidada,
testigo mudo de un breve tránsito.
Negros caracteres, cifras alineadas, un trazo
de gastos mínimos, un efímero instinto.
Del rollo térmico, el eco de un mercado,
un cálculo frío, sin sombra de sagaz.

No sabes del gesto, la mano que apretó,
la urgencia de compra, el giro tan rápido.
Un café bebido, una necesidad latente,
un precio pagado, un instante no plácido.
En este rectángulo, un tiempo estrecho y quieto,
se teje un relato, aunque sea tan frágil.

Es espejo tenue, balance interior,
de cuánto se escapa, de cuánto se da.
No el oro ni la plata, sino el pequeño amor
que el día consume, y que no regresará.
Un mudo recordatorio, con frío rigor,
de lo que el día ya no puede retener:
ni peso, ni voz, ni ningún aroma.

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