El Peso Suspendido del Sueño No Recordado
Aire de aurora, apenas un velo
entre el sueño suelto y el día en flor,
aún retiene, como en un hielo,
un eco mudo, un leve vapor.
No es la trama, ni la figura,
sino una estela dulce, casi un aura.
Sí, hay un volumen, una onda apenas oída,
que aprieta el pecho, sin nombre ni forma.
Una historia entera, rápida y florecida,
ahora es brisa que la mente conforma
a un no-ser denso, a un grumo ignoto,
una leve carga, un latido remoto.
Luego el sol mueve la sombra sobre el cojín,
y deshace el nudo de ese mudo encanto.
El peso se esfuma, lento y argénteo,
dejando solo la mañana, sin llanto,
sin recuerdo, mas con la certeza
de haber llevado una efímera riqueza.