El Espectro Secreto de la Gota
No siempre es pecado lo que el ojo derrama,
Sino un cristal líquido en el umbral,
Donde la luz, audaz y dispersa,
Revela del mundo su íntima rareza.
Nel tenue capullo, transparente y redondo,
Un universo mínimo se enciende,
Cada brillo, en su giro del mundo,
Un arcoíris mudo ahora extiende.
Es una catedral efímera de iris,
Construida al parpadeo de un latido,
Que sobre el rostro, en silencio, se esfuma,
Y solo el corazón guarda su encanto.