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Versisognanti

El Esmalte del Tiempo

Sobre la madera de un pomo que espera,
donde el aceite de los dedos ha dejado
un velo brillante, escritura sutil,
de todas las partidas, cada retorno al hilo.

No es el oro lo que adorna, ni la herrumbre que parte,
sino un lustre que la práctica paciente teje,
eco de un gesto replicado, de un peso ligero,
que se hunde en la fibra, su tiempo discreto.

Así nace el esmalte, no de fuego ardiente,
sino de calor humano, lento y recurrente.
La historia no está grabada, mas en ese liso reposa,
la firma de quien apretó, un caricia silenciosa.

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