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Versisognanti

El aliento del ferrocarril

El aliento perdido de un tren se eleva como un coro,
cuando la lluvia borra los nombres en las placas.
todo se vuelve ligero, sobre el agua que resbala por metales,
y cada paso es memoria que vuelve a buscarte.
Cada gota es nota, metal que respira, gong rebelde,
el hierro canta al ritmo de nubes pesadas;
las placas vacías se vuelven partituras de silencio,
y la estación retiene el aliento de los viajeros.
El coro persiste más allá del susurro del agua,
hasta que el alba disuelve los nombres del aire y los devuelve;
solo queda la capa de viento que acompaña a quien se va,
y el eco de las vías que no deja de ir.

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