Corazón que respira
En el corazón del reloj
late un aliento, discreto y profundo.
No cuenta los segundos
mide la vida que ingresa.
Cada inspiración mueve la manecilla,
cada exhalación vuelve a ella el pecho.
La esfera se hace ventana
al respiro que abre alas al tiempo.
La noche afloja el muelle,
el día lo reclama.
Aquí el tiempo es una pausa
y la pausa respira conmigo.
Así el tiempo es respirar
no los segundos, sino las respiraciones que guían.
Si el aire se vuelve silencio,
el corazón del reloj sigue vivo.