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Versisognanti

Canto de las cosas

En el rincón de los cajones, objetos olvidados toman voz.
Una taza rota cuenta desayunos nunca iniciados.
Una llave oxidada armoniza el eco de puertas cerradas.
Un cuaderno empolvado desenrolla mapas de viajes nunca emprendidos.
Cuando la ciudad cierra los ojos, el coro se recompone en silencio.
Cada cosa recupera su voz papel, hilo, vidrio, botón.
La mesita, la lámpara apagada, la silla vacía cantan al oído de la noche.
Y nosotros escuchamos un universo minúsculo que encuentra su nota.

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