Aliento Secreto
Objetos cotidianos, alientos ocultos;
cada toque de lluvia los despierta en silencio,
y el tiempo perdido vuelve a ser palabra.
Una taza, un bolígrafo, una lámpara de metal;
cuando la lluvia los roza, los alientos se alargan;
memorias de minutos que no regresarán.
El cristal empañado y el pomo frío;
cada gota es página que anota el tiempo perdido;
la casa escucha, testigo silencioso.
Luego cae la lluvia, los alientos se vuelven olor a madera mojada;
quedan sobre las superficies, eco de un tiempo que retorna;
así los objetos aún respiran, esperando el próximo diluvio.