Aliento lunar
El aliento de la luna se refleja en la fuente seca,
un rayo frío que no moja, sino que ilumina la piedra.
La superficie calla, y sin embargo respira memoria,
piedra que escucha, viento que acaricia la boca vacía.
El agua encuentra las palabras perdidas, sepultadas en el fondo seco;
corren como pequeñas olas entre arena y roca.
Cada letra reemerge, eco que la luna retiene entre sus dedos,
y el silencio se vuelve lengua, listo para contar.