Aliento en el vestíbulo
El aliento del vestíbulo retiene nombres perdidos,
entre arañazos de puertas y clavos oxidados susurra secretos.
Cada suspiro es una llave faltante, una habitación que permanece quieta,
pasos lejanos regresan como sombras que no se encuentran.
Guardián silencioso de los secretos de inquilinos olvidados, escucha el aliento.
Cuando la bombilla tiembla, los nombres se desvanecen y el tiempo calla.
El secreto vive entre pinturas apagadas y rastros de risas desvanecidas,
y el vestíbulo aún respira, sin traicionar lo que sabe.