Aliento de raíz
Bajo tierra, una raíz respira con jadeos,
excavando el tiempo entre los dedos de piedra.
Revela plazas sepultadas, calles sin relojes,
y mercados de sal que ya no tienen voz.
La memoria emerge como eco de un latido hallado,
casas afloran del lodo, balcones de coral.
La ciudad sumergida se recuerda en un soplo de viento,
y el aliento de raíz la hace volver a caminar.