Aliento de piedra
El aliento de la piedra es quieto, antiguo,
escucha el eco de sueños olvidados,
bajo los adoquines donde el tiempo se detiene,
y la ciudad retiene un suspiro de memoria.
Cada sueño respira entre grietas y raíces,
vuelve ligero, rozando las sombras,
la piedra lo custodia, sin prisa,
hasta que el alba lo viste de luz nueva.