La luna susurra entre los hilos de la tormenta y siembra alfabetos invisibles sobre los hilos de la lluvia cada letra chispea sin volverse palabra el corazón escucha y entiende en silencio Las gotas tejen un tapiz de signos fríos alfabetos mínimos rozan la piel del mundo nadie los nombra, mas todos sienten vibrar como viento que traduce lo que no tiene voz Cuando la lluvia calla, quedan mapas en el aire guían pasos ligeros hacia horizontes sutiles la luna deposita los susurros en un libro de hilos quien escucha custodia una lengua sin sonido