Tormenta de Suspiros
Las sombras bailan, silenciosas y fugaces,
sobre las manos vacías de un sueño perdido,
sombras de lluvia que no cae, de viento
que no canta, mas roza el alma apagada.
En el aliento grave de un cielo en tensión,
los recuerdos corren como relámpagos lejanos,
confusos en el estruendo de un corazón que calla,
entre el lamento y el nada, entre sueño y real.
Y sin embargo en este vacío, un susurro se enciende,
pequeño como nada, mas cálido cual sol,
otro pensamiento, otra esperanza que se esconde
en el corazón de una tormenta, de un sueño que no muere.
Nada es eterno bajo el cielo en tormenta,
mas en esos ojos apagados el mundo aún sonríe,
y entre las sombras que bailan, la vida se reescribe,
en una última caricia, fugaz y sólida.