Tiempo entre los objetos
El tiempo respira entre los muebles,
objetos que susurran con el ritmo de la lluvia.
La casa retiene el aliento y se inunda de silencios,
transformando cada rincón en memoria que respira.
La cocina es mar, servilletas velas,
tazas y platos cuelgan como caracolas.
La mesa es un casco, la silla una vela,
y la lámpara una luna que guía las olas de la casa.
Cuando golpea la lluvia, la vivienda se expande,
la memoria navega entre puertas abiertas.
El suelo cuenta rutas dejadas en el tiempo,
y la casa queda un mar de recuerdos que respira.