En el silencio, las estrellas susurran suspiros de luz que rozan los sueños, donde una luna nostálgica se pierde en la ola del tiempo, encantada y soñadora. El aliento del universo se hace palpable, una ola de recuerdos que acarician el corazón, cada chispa un deseo olvidado, transportado por el hálito del pasado. Y mientras el cielo se cierra en un suspiro, las estrellas rozan las sombras de un sueño antiguo, dejando en el aire un eco de melancolía, que acaricia el alma, tierna e infinita.