En el silencio tenue, el mar susurra, una lengua de luces que la mañana barre, entre olas de sueño y velos de nostalgia, un coro de silencio que el tiempo deshace. Se extiende el cielo, olvidado y vasto, las estrellas se ocultan en el frío despertar, dejando un eco de luces perdidas, en el susurro de un sueño ya desvanecido.