Respiro entre los rieles
En el vientre del metro desierto,
el aire tiembla entre vitrinas apagadas y rieles fríos.
Las estrellas parecen infiltrarse en los alientos,
un polvo de luz que me escucha sin prisa.
Su aliento se vuelve un mapa de flechas suaves,
coordinando la oscuridad en calles y nombres hallados.
El miedo se extiende, se dobla en vías y farolas,
y cada latido señala un giro hacia el hogar.
Sigo ese soplo y la ciudad se abre a la salida;
el hogar no es un techo, sino retorno al aliento.
El metro calla, las estrellas dibujan calles;
vuelvo a casa, guiado por un mapa de luz.