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Versisognanti

Respiro de la lluvia

El latido de la lluvia no cae,
respira por los callejones, lúcido y secreto;
sobre la piedra fría, anotando los nombres
de los extraños que rozan la tarde.
Cada nombre queda grabado en el aliento húmedo,
una nota que nadie llamará por su nombre;
entre el brillo de los neones y la sombra de los pórticos,
la lluvia los guarda en un libro de vapor.

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