Palabras Cerradas
Una lengua de madera entre las bisagras
susurra silencios, retiene los alientos,
no habla, custodia.
Códigos de límites sin decir
arañan el marco con deseos callados,
cada sueño queda sin expresar.
Cuando una mano acerca el pomo, calla;
la lengua se vuelve viento frío
y el corazón entiende es nombre sin voz.
Mas el mismo silencio puede ser llave
abrir es escuchar lo que no se dice,
y dejar salir el deseo del oscuro.