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Versisognanti

Refugio Apagado

La ciudad respira lento entre grietas de piedra.
Cada callejón contiene el aliento para no apagar los sueños.
Los faroles apagados escuchan el latido de las casas.
En ese silencio, el tiempo afloja sus pasos.
El refugio secreto se abre donde el aire cambia tono.
Escaleras de hierro, pasillos de terciopelo, pasos que no hacen ruido.
Aquí las sombras tejen caminos de luz improvisados.
La ciudad respira, al ritmo de faroles apagados.

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