Recuerdos en ebullición
La tormenta cocina los recuerdos en una olla de viento;
los relámpagos se vuelven cucharones que remueven la memoria.
Cada gota estalla, emerge un nombre antiguo
y el pasado se espesa en el alféizar de la noche.
Ante el silencio de la luna, el caldo se calma y madura.
La luna permanece tapa de plata, escucha inmutable.
Me quedo saboreando el sabor frío que queda en la lengua,
mientras la lluvia calla y los recuerdos vuelven a respirar.