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Versisognanti

Raíces en café frío

Memoria pone la mano en el borde de la taza de café frío.
No quema, escucha el silencio que queda entre cristal y tiempo.
Cada reflejo gris se vuelve un pequeño recuerdo hogareño.
El aliento de la sala es sutil y presente.
En el fondo gélido siembran raíces
recuerdos que no ceden ante el calor.
Cada sorbo enciende voz dormida
y hace brotar nombres perdidos en el cuero del corazón.
En el aliento asfáltico se abren calles
rastros de neumáticos, pasos apresurados, olores de tarde.
Memoria pesa entre señales y luces,
y las raíces buscan tierra entre el cemento.
Bebiendo, la memoria resiste y crece
raíces que mantienen vivo el pasado.
La taza queda tierra y la calle un viento ligero,
hasta que la vida florece en frío entre ritmo y memoria.

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