Luna en taza
Aroma de luna recogido en una taza vacía,
plata que se desvanece sobre el fondo silencioso.
Cada sorbo es una tarde que no termina,
un mapa de día dibujado en el borde.
Cuenta viajes nunca emprendidos, entre nieblas brillantes;
ciudades lejanas brillan en mis alientos vacilantes.
calles sin horarios, puertos sin arribos,
nombres que quedan en el vapor de la noche.
La luna habla con lengua de sueños,
algo que nunca me atreví a recorrer.
viajes sin equipaje, rutas de estrellas ausentes,
y yo sigo ese aroma hasta donde no llego.
Luego la taza queda vacía, y sin embargo el viaje persiste,
un aroma que queda en el paladar y en el tiempo.
cierro los ojos, escucho las rutas faltantes,
y sé que lo no emprendido es el sueño más verdadero.