En el silencio frío, las estrellas susurran, eco de sueños de piedra que se arrastran, bailan leves en la oscuridad, entre memoria y vientos, suspiros cristalinos de un tiempo ausente. En cada gesto duro, un susurro de luz, entre sombras esculpidas, el deseo se enciende, un susurro antiguo que el corazón aún escucha, eco de las estrellas, en la sombra que aún danza.