La Voluntad Secreta del Nudo
Donde el hilo se parte y luego cruza,
no hay elección, solo trama física.
Un círculo envuelto que no gotea,
una arquitectura ciega que proclama
su voluntad arcana, su silencio,
la tenacidad de fibras apretadas en el centro.
No teme al viento que lo sacude vano,
ni a la memoria de quien lo formó.
Es un punto fijo en la mano,
un lazo que el tiempo ha sellado.
No sabe de un final, no conoce error,
mas es firme en sí mismo, escultor de su ardor.
Luego, sin aviso, cede al imperceptible,
a la lenta erosión del indiferente,
o a mano ignara que lo hace usable.
Se deshace, no vencido, sino elegante,
restituyendo a cada hilo su camino,
un instante libre de su destino.