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Versisognanti

La Ambición Silenciosa de la Cerilla Sin Encender

Sentado en su nido de cartón,
entre maderas iguales, un bosque en miniatura,
yace la cerilla, esbelta y solitaria,
con cabeza roja, promesa de ardor.
Espera el encuentro, la caricia áspera
que lo despierte de su sueño ignorado,
y libre el fuego, esa alma viviente,
un destello corto, un brillo transparente.

Non sabe a ceniza, ni a humo acre,
solo a vida, a un destino encendido,
de calor regalado, de instante sagrado,
un rito antiguo, nunca comprendido.
Mas el tiempo fluye, y él, intacto y esquivo,
guarda su secreto chisporroteo,
un alma en espera, un deseo vivaz,
un pequeño corazón que nunca tuvo inicio.

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