El Sueño del Píxel
Cada día, entre millones, chispea un instante,
un grano de luz en el océano gigante.
Rojo, azul, luego verde, o blanco deslumbrante,
dibujo rostros, mundos, un cielo distante.
No sé quién me mira, ni por qué estoy aquí,
solo el mandato que sin piedad me mantiene allí.
Una fiebre sutil recorre mis cables,
un cansancio mudo entre miríadas de iguales.
Solo quisiera un momento, mi negro profundo,
un vacío personal, despegado del mundo.
Estar apagado, sin color ni borde,
un reposo de silicio, un pacto con mi oscuro.
Quizás allí, en la negrura donde la luz no llega,
un sueño de formas ignotas mi no-alma ungirá.
O tal vez es paz, la verdadera libertad,
un instante de nada, antes de otra eternidad.