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Versisognanti

El Reloj de Tierra

Bajo el peso del mundo, donde la sombra es densa,
La raíz no conoce tictac, ni calendario humano.
No cuenta lunas, ni el afán del tiempo inmenso,
Sino que escucha el ritmo lento de su antiguo santuario subterráneo.

Le sus horas son susurros de agua que penetra,
Minutos, las fibras tenaces que se extienden en el suelo.
Cada estación un respiro, una savia que vibra y concentra,
Un grano de paciencia, un águila mudo y eterno velo.

Y su paso es historia escrita sin tinta,
En la roca que cede, en el alimento que se revela.
Una eternidad medida por la húmeda tinta
De una tierra que duerme y cada ciclo renueva y desvela.

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