Ir al contenido
Versisognanti

El Hielo de la Respuesta

Un vórtice de pensamientos sin sonido,
agitaba la mente, un turbulento mudo.
Cada sendero cerrado, un oscuro trono
para el sentido aún no hallado.

Luego, un destello, una fisura clara,
un hilo tenso que el laberinto parteza.
La solución, límpida y no amarga,
irrumpe nítida, ahuyenta la certeza.

Y queda un hielo sereno, un silencio agudo,
donde la ansiedad se disuelve, figura deshecha.
Una ausencia espesa, el nudo deshilachado,
la mente, en calma, en su extensión hallado.

Más poemas