Ir al contenido
Versisognanti

El Eco Sutil del Musgo Antiguo

Donde el sol apenas se atreve a mirar,
Sobre piedra lisa de milenios y lluvia,
Un tapiz esmeralda, sin gritar,
Su antigua y humilde vida reposa.
Ningún tambor golpea, voz profunda,
Mas en sus fibras desciende un ritmo lento,
Una corriente vital, pura y fecunda,
Que el latido invisible enciende.
Bebe la niebla de eras olvidadas,
Un velo gentil sobre raíz y peñasco,
Sus memorias, silentes y medidas,
Sobreviven al tiempo y a cada paso.
Oh, musgo humilde, lección profunda,
En tu gracia verde, tan quieta,
Un secreto guardas que nos inunda
El latido antiguo de toda vida.

Más poemas