El Dolor de los Manecillos
En el corazón del silencio, un susurro ya mudo,
un viejo reloj que el tiempo perdió,
rompe el aire, un llamado de hastío y espanto,
una muerte clavada en su lento momento.
Entre ruedas oxidadas y rastros de eternidad,
el silencio envuelve el eco de historia ya pasada,
en el vacío, su llanto se pierde entre sombras y deseos,
un tiempo soberano que el pasado aún respira.